Asesina de tu propia
inocencia
Vos, con vestidos
hasta las costillas,
Virginidades
regaladas,
Tu belleza,
sobrevalorada por los casi hombres (que al fin y al cabo ¿cuánto valen?)
Vos, y tus amistades
vacías,
Tus amores
pasajeros, (tan pasajeros como llenos de inocente amor adolescente)
Tu mediocridad; de
la que
NO PODÉS ESCAPAR.
Te burlás de los
soñadores,
de los que aman sin
el áspero toque de una lengua innecesaria,
De los que aún
creen. (sienten, porque creer es dudar)
Pero, cómo vas a
sostenerte cuando pierdas
esperanzas
Si no tenés
imaginación?
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